Carlos Mensa

“Existen obras de artistas plásticos que no admiten término medio, fácil acomodación a nuestros niveles de preferencias, sosegado acatamiento a unas parcelas de la creación pictórica y un cierto interés a otras zonas de intencionalidad artística. No, son obras que se apoderan de nosotros y nos captan abiertamente o, por el contrario, nos repelen y nos producen una larga y densa repulsión.

Algo así creo que sucede con la obra de Carlos Mensa. El enfrentamiento con sus cuadros nos puede capturar, emocionar, abrir un panorama de sugerencias. O también nos puede erizar la sensibilidad y producirnos un fastidio incontrolable. Es una obra fuerte y directa la de este pintor y no admite esa placidez tintada de indiferencia que algunos prefieren para la obra de arte. (…)

La tensión, la degradación de tópicos que pueblan nuestro ámbito social, el simbolismo extraño que imprime a sus lienzos, son factores claves para que uno quede prendido en la red misteriosa de su arte. A este conjunto de intenciones y propuestas hay que unir algo realmente elemental, pero que pocas veces se cumple fielmente: la impecable realización de sus cuadros.”

MIGUEL FERNANDEZ-BRASO